Miércoles, 16 de Octubre de 2019 17:04
Viernes, 17 Agosto 2018 09:03

De ‘chamanes castrochavistas’ y otros demonios

El senador huilense aduce parecerle injusto que a él y sus colegas senadores les rebajen el sueldo de aproximadamente cuarenta millones de pesos mensuales

Yamil Andrés Lima - Columnista Invitado
Yamil Andrés Lima - Columnista Invitado Foto: Suministrada

El senador huilense y Presidente del senado, Ernesto Macías, junto con su partido Centro Democrático, pasarán a la historia ya no sólo por haber votado no en el plebiscito por la Paz y ser claros opositores de los Acuerdos de La Habana con las FARC, sino ahora también por no apoyar la Consulta Anticorrupción, inicialmente promovida por el partido Alianza Verde pero que hoy cuenta con el respaldo de múltiples fuerzas políticas e independientes.

Como abogado especialista en Derecho Estatal y con experiencia en el sector gobierno entiendo con claridad lo que ustedes, estimados conciudadanos, y yo, votaremos el próximo 26 de Agosto; es por ello que me parece totalmente inaceptable la posición públicamente asumida por el ex-presidente Álvaro Uribe Vélez y el congresista huilense Ernesto Macías, de no apoyar la Consulta Anticorrupción y no promover entre sus simpatizantes el voto por el sí a cada uno de los siete puntos que la integran.

Desde su posesión como Presidente del Senado de la República, por el único mérito de ser uno de los más leales ‘cortesanos’ del ex-presidente Uribe, Macías prácticamente salió del anonimato nacional; pero desafortunadamente no fue por tener una vasta hoja de vida, ni calidad en su oratoria sino por todo lo contrario, además de sus inauditas declaraciones de odio con retrovisor en el discurso de posesión de su copartidario como nuevo Presidente de Colombia y más recientemente por manifestar que no se pondrá la camiseta de la Consulta Anticorrupción.

Entre otras razones para no apoyar la consulta, el senador huilense aduce parecerle injusto que a él y sus colegas senadores les rebajen el sueldo de aproximadamente cuarenta millones de pesos mensuales, uno de los salarios más altos que tienen los legisladores en toda América Latina, y para ello argumenta que los congresistas como él son de los “servidores públicos que más gastos tienen”.

También dicen los dos congresistas uribistas que es más efectivo expedir nuevas leyes anticorrupción que una consulta popular, lo que no puede ser más falso teniendo en cuenta que las leyes son hechas al acomodo de los mismos congresistas mientras la consulta configura un mandato popular de obligatorio cumplimiento para ellos y el gobierno nacional, por el poder que como constituyente primario le reconoció al pueblo la Constitución Política de 1991.

Por todo lo anterior, debo confesar que quise dedicarle nuevamente mi columna al  senador huilense titulándola “El exorcismo de Ernesto Macías”, en alusión al cómico hecho del supuesto exorcismo que el ‘Padre Chucho’ dijo realizaría en la Casa de Nariño por pedido de miembros del nuevo gobierno nacional, pero el columnista Daniel Samper se adelantó y resultó con un título similar en su columna del pasado domingo que llamó “Padre chucho: exorcise a Ernesto Macías”.

Pero el nuevo Presidente del Senado no se cansa de ser noticia humorística y salió con una digna de haber sido publicada en un sito web de ‘fake news’, dijo ahora que investigaría si el viento y la lluvia en el acto de posesión de su copartidario Iván Duque, como Presidente de Colombia, era el producto de chamanes saboteadores.

Resulta entonces que para el uribismo ya no sólo las abejas africanizadas pueden ser entrenadas por sus opositores para sabotear actos de campaña, sino que también chamanes castro-chavistas o petristas son capaces de alterar el clima, con el absurdo objetivo de despeinar las canas teñidas del presidente Duque en su posesión o empapar la alopécica cabeza del ‘gurú’ uribista y primo hermano de Pablo Escobar.

En todo caso, para acabar con algunos demonios y lograr reducir el exagerado salario de todos los congresistas y altos funcionarios incluido Ernesto Macías, eliminar el beneficio de excarcelación para corruptos y vetarlos para contratar con el Estado, implementar los pliegos tipo como obligatorios para volver transparente y por mérito la contratación estatal, hacer participativa y pública la decisión sobre inversión y destinación de los recursos, obligar a los congresistas, diputados, concejales y ediles a rendir cuentas sobre su trabajo anual, hacer públicos los bienes e ingresos de congresistas y demás miembros de corporaciones públicas y extinguirles los obtenidos ilegalmente, y permitirles máximo tres periodos en el mismo cargo; no necesitamos un exorcismo del ‘padre chucho’, chamanes saboteadores, ni demás fantasías uribistas y del Presidente del Congreso, sino de que como ciudadanos responsables y conscientes de la necesidad de estos cambios, salgamos a votar y marcar siete veces sí en la ‘consulta anticorrupción’ que se realizará el domingo 26 de agosto.

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